#4 Tiempos
La hipótesis de la higiene | Columna de Andreu Comas García
La Ciencia de la Salud
La hipótesis de la higiene es una teoría que sugiere que los niños que habitan en un ambiente “demasiado limpio” no son capaces de estimular o retar efectivamente a su sistema inmune. Como consecuencia de esto, los niños tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades alérgicas y cuando sufran infecciones (particularmente virales respiratorias) estas serán más severas.
Esta hipótesis fue propuesta en 1989 por el Dr. David Strachan quien observó que los hermanos más pequeños, eran menos propensos a presentar enfermedades alérgicas. Entonces el postuló después del primer hijo había una mayor transmisión de agentes infecciosos en la casa. Es decir, los papás cuidaban más el ambiente del primogénito y ya con los hijos subsecuentes, había un relajamiento de las normas de limpieza.
También se observó que, durante la reunificación de Alemania los niños del lado americano presentaban con menor frecuencia de infecciones respiratorias y gastrointestinales pero tenían una mayor prevalencia de alergias que los niños del lado ruso.
La hipótesis del Dr. Strachman fue llamada inicialmente como la hipótesis de la microbiota o de los viejos amigos. Esto implicaba que los microrganismos comensales es decir la microbiota (que son bichos que están dentro del cuerpo y no nos causan enfermedad) son una fuente de señales inmunomoduladoras las cuales previenen el desarrollo de enfermedades inmunológicas crónicas.
No solo existen cientos de estudios clínicos y experimentales que han evaluado esta hipótesis, también existe abundante evidencia epidemiológica que soporta esta teoría. Durante los últimos setenta años se había observado que en los países industrializados donde los niños viven en ambientes “extremadamente limpios” la frecuencia de enfermedades infecciosas va en disminución, pero la frecuencia las enfermedades alérgicas e inflamatorias como son la fiebre del heno, asma, eczema, alergias alimentarias o padecimientos como enfermedad de Cronh, colitis ulcerativa o esclerosis múltiple van en aumento.
Un buen ejemplo de esto es África, en dicho continente la frecuencia de parásitos intestinales es alta pero la frecuencia de asma y alergias es muy baja. Sin embargo, cuando niños africanos emigran a Europa o América del Norte, disminuye la frecuencia de parásitos y aumenta el riesgo de enfermedades alérgicas.
Los mecanismos biológicos que pudieran explicar la hipótesis de la higiene inician desde el embarazo (o probablemente desde antes). Recordemos que el feto ser vivo cuyos tejidos son inmunológicamente extraños en el cuerpo de la madre (y viceversa). Por lo tanto, el sistema inmune del feto está diseñado para no reaccionar en contra de los tejidos maternos.
Después del nacimiento, el sistema inmune se va “modulando” o “madurando” paulatinamente durante los primeros dos años de vida, especialmente durante los primeros 6 meses. El como se vaya entrenando el sistema inmune de este recién nacido, depende de factores epigenéticos, genéticos y ambientales. Entonces, la hipótesis de la higiene explica como los factores ambientales tempranos afectan – para bien o para mal- el futuro funcionamiento del sistema inmune.
Sí este ambiente en donde va creciendo el niño “es demasiado limpio”, el sistema inmune no interactúa con microorganismos inocuos, patógenos y alérgenos ambientales, y por lo tanto no se desarrolla adecuadamente. Esto nos quiere decir que el grado y la calidad de la higiene del ambiente donde vive un niño durante los primeros años de marcará el futuro de su sistema inmune.
Esta hipótesis se basa en tres grandes partes. La primera parte nos dice que un niño pequeño al sufrir infecciones asintomáticas con virus y bacterias disminuye su riesgo de desarrollar enfermedades alérgicas. Segundo, la exposición ambiental no invasiva a microorganismos disminuye el riesgo de desarrollar alergias. Y tercero, estos dos factores modifican juntos logran afectar el funcionamiento de la respuesta inmune innata y la adaptativa. Posteriormente, se descubrió que la falta de exposición a patógenos y a alérgenos no solo modifica el funcionamiento del sistema inmune, también modifica la estructura de la microbiota , y entonces podemos entrar en un círculo vicioso -o virtuoso-.
La microbiota es una “jungla” de virus, bacterias, parásitos y hongos que habita en el tracto digestivo, respiratorio y genitourinario desde antes de nacer (por cierto también hay microbiota dentro de la placenta durante el embarazo). Esta jungla de microorganismos participa en regular no solo al sistema inmune también al endócrino. Con lo cual el como este estructurada nuestra microbiota tendrá implicaciones metabólicas, en la absorción de alimentos y en como respondemos ante moléculas o microorganismos extraños.
Aquí vale la pena hacer un pequeño paréntesis para entender la importancia de la microbiota con un segundo ejemplo. Los individuos obesos o con diabetes mellitus sufren un estado de inflamación crónica “leve” que afecta a todo el cuerpo. También sabemos que la obesidad o la diabetes afectan negativamente la estructuración y función de la microbiota. Al tener una microbiota alterada, se incrementa el grado la inflamación sistémica de la persona y como consecuencia, se pierde el freno del sistema inmune -aquí entramos en un círculo vicioso de inflamación-. Entonces cuando esta persona obsesa o con diabetes sufre una infección, su sistema inmune responderá de manera más agresiva y por lo tanto tendrá mayores probabilidades de sufrir una infección grave y morir.
Cabe mencionar que la hipótesis de la higiene por sí sola no explica todo este fenómeno de alergias y enfermedades inflamatorias. Esta es una interacción mucho más compleja en donde intervienen otros factores.
Alguno de estos otros factores que pueden potenciar el efecto de la hipótesis de la higiene son la presencia de genes pro-alérgicos en los padres, alimentación abundante en carbohidratos durante el embarazo, la presencia de obesidad y/o diabetes antes o durante el embarazo, que el bebe sea niño, el tabaquismo antes o después del nacimiento, también afecta sí se nace por vía vaginal o mediante cesárea y sí el niño es alimentado con leche materna o con fórmula láctea.
Por lo tanto, particularmente la salud de la madre desde antes del embarazo impactará en la futura salud de su descendencia. Pero aún más importante, la salud durante el embarazo y en los primeros dos años de vida van a afectar permanentemente el funcionamiento del sistema inmune. Todo lo que haga la madre y como sea el ambiente cercano a este niño incrementará o disminuirá la probabilidad de que sufra enfermedades alérgicas o inflamatorias.
Por cierto, en nuestro país una alta proporción de la población nace por vía cesárea y además son alimentados con leche de fórmula. Sí a esto le sumamos que somos el primer país en obesidad y en consumo de alimentos chatarra, entonces tenemos una ecuación que nos puede generar a largo plazo un desastre en cuanto a enfermedades infecciosas, alérgicas y/o autoinmunes.
En resumen, el cuidar el medio ambiente sin hacer que los niños vivan en una burbuja estéril, el permitir que jueguen en jardines y tengan mascotas, una buena nutrición materna y del niño, así como promocionar el parto vía vaginal, la lactancia maternal y el ejercicio, son estrategias que reducen la frecuencia de enfermedades alérgicas y que de paso, disminuyen la severidad de las infecciones respiratorias.
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El Cronopio
Un pionero de la astrofísica en San Luis Potosí | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Por: J.R. Martínez/Dr. Flash
Uno de los dos primeros potosinos en estudiar formalmente astronomía y en realizar investigación en astrofísica son Joel Cisneros Parra oriundo de Salinas, San Luis Potosí, y de quien hemos tratado ya en esta columna, y Antonio Sarmiento Galán que se recibiera como físico y como matemático en la década de los setenta del siglo XX en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Antonio Sarmiento Galán comenzó a estudiar física en la entonces Escuela de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, para interrumpir sus estudios y emigrar a la Ciudad de México donde ingresaría a la Facultad de Ciencias de la UNAM para estudiar simultáneamente la carrera de física y la carrera de matemáticas, mismas que concluiría en 1976. Estas líneas de formación regirían su vida académica y profesional, pues contribuiría a la investigación en física en el área de la astrofísica y posteriormente en el ámbito de las matemáticas, siendo actualmente investigador del Instituto de Matemáticas, Unidad Cuernavaca de la UNAM desde 1999; previamente había sido investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM de 1981 a 1998.
Su formación primaria en astrofísica fue en el tema en el que coincidieron estos dos personajes potosinos, pioneros en el estudio de la astrofísica, sistemas binarios. Su tesis de licenciatura en física presentado en 1978 versó sobre Etapas Evolutivas Avanzadas en Sistemas Binarios. Realizó su maestría en ciencias en la propia Facultad de Ciencias de la UNAM y su doctorado en el Departamento de Matemáticas Aplicadas del Queen Mary College en la Universidad de Londres donde vuelve a combinar su interés en la física y la matemática, que no la física-matemática. Su tesis de doctorado en dicha universidad fue sobre Gravitación en el Sistema Solar que presentó en 1981.
Entre sus estudios de formación y, en especial en astrofísica se encuentran Estudios para la Localización de un Sitio Astronómico en la República Mexicana, en la Facultad de Ciencias de la UNAM en 1977 y 1978 y, Ph ysical Cosmology en Francia en la École d’Été de Physique Théorique. Université de Grenoble. Les Houches, Haute Savoie en julio de 1979.
Antonio Sarmi ento, como astrofísico ha hecho importantes aportaciones científicas teóricas en temas como la evolución química del Universo, la gran explosión, la gravitación en teoría general de la relatividad y el vacío en sistemas no inerciales.
Su contribución no se ha limitado al carácter de investigación pues ha tenido una intensa actividad en educación, no sólo impartiendo cursos de astrofísica, relatividad, física teórica y gravitación, sino que ha realizado una destacada participación en actividades de educación no formal, en especial en divulgación de la ciencia, donde ha escrito numerosos textos entre artículos y libros entre los que se encuentran libros técnicos y de divulgación, participando, además, con conferencias, videos y programas de radio para todo tipo de público con temas de física y astronomía.
Antonio Sarmiento ha contribuido al desarrollo de la educación y la investigación científica en su tierra de nacimiento apoyando programas de divulgación como Domingos en la Ciencia en San Luis Potosí, La Semana de Física y La Ciencia en el Bar, donde ha participado en varias sesiones. Como la charla Fractales que puede consultarse en la dirección: https://www.youtube.com/watch?v=AutyQCtnuI8
En una entrevista para la revista “¿Cómo Ves?”, de la UNAM, rechaza la idea de que la labor científica sea evaluada por premios, “Por fortuna hay muchos investigadores para quienes lo valioso es tener amor por la camiseta de la ciencia, o pasar horas en el laboratorio haciendo un experimento. Ellos se olvidan por completo de premios o publicidad en la radio o la televisión”.
Antonio Sarmiento Galán nació en San Luis Potosí el 23 de abril de 1954 y se convierte en el segundo potosino en formarse profesionalmente como astrofísico y contribuir al desarrollo de la ciencia y la educación científica, siendo además uno de los primeros matemáticos potosinos.

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#4 Tiempos
El filósofo de Lo Mexicano, Luis Villoro Toranzo | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
En 1950 El Colegio de México publicaba la obra: Los grandes momentos del indigenismo en México, escrita por Luis Villoro Toranzo, que iniciaba su trayectoria filosófica en México, después de graduarse en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se doctoró en filosofía.
Bajo la influencia del filósofo español desterrado y que fuera Rector de la Universidad de Madrid, José Gaos, emprendió en el grupo filosófico Hiperion, el estudio del Ser del Mexicano y la producción de la filosofía de Lo Mexicano desde corrientes como el existencialismo, el historicismo y la fenomenología.
Aunque el interés en el tema del indigenismo al parecer tuvo sus raíces en las experiencias de juventud en el altiplano potosino, en la Hacienda de Cierro Prieto al noroeste de la ciudad de San Luis Potosí, donde la familia de su madre tenía sus raíces y donde viviría por un tiempo, antes de trasladarse a la Ciudad de México a estudiar filosofía en la UNAM.
En dicha hacienda, al decir de su hijo el escritor Juan Villoro en su libro sobre su padre: la figura del mundo, le marcaría la escena de un campesino que al encontrarlo le saluda besándole la mano y refiriéndose a su persona como “patroncito”.
Luis Villoro nació el 3 de noviembre de 1922 en Barcelona, España; su padre un médico barcelonés y su madre una rica hacendada potosina. Tras el conflicto de la guerra civil española, su familia regresa a México y se instala en primera instancia en San Luis Potosí a fines de la década de los treinta.
La trayectoria intelectual de Luis Villoro, siempre estuvo en torno al tema de lo mexicano lo que lo llevó a estar de cerca y apoyar el movimiento zapatista en Chiapas al parejo de su vida académica en la UNAM.
En su pensamiento se subraya la convivencia social bajo el respeto entre culturas, exige reconocer al otro y construir comunidades que incluyan la diversidad, sin sacrificar la autonomía de las personas ni de los pueblos. Lo que le llevo a proponer enfoques para una democracia que reconozca la pluralidad de identidades.
Profesor de la UNAM desde 1954 en la Facultad de Filosofía y Letras de donde egresó, fue también investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas desde 1971 y en el cual es nombrado Investigador Emérito en 1989, mismo año en que recibe el Premio Universidad Nacional en Investigación en Humanidades. En 1998 es nombrado Investigador Nacional Emérito de la UNAM.

En la creación de instituciones también tuvo participación, fue profesor fundador de la Facultad de Filosofía de Guadalajara y de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Iztapalapa haciéndose cargo de la dirección de la División de Ciencias Sociales y Humanidades. En 1978 ingresa a El Colegio Nacional y en 1986 recibe el Premio Nacional de Ciencias Sociales, Historia y Filosofía.
La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo le otorgó el Doctorado Honoris Causa en el 2002, y en el 2004 se lo otorga la Universidad Autónoma Metropolitana. Finalizando el año de 2007 es nombrado Miembro Honorario de la Academia Mexicana de la Lengua.
Respecto a su obra filosófica, el Centro de Estudios de Filosofía Mexicana la reseña: “La obra de Villoro no es posible clasificarla en una sola línea de investigación, pues su producción filosófica se desarrolló en varias vertientes a lo largo de su vida intelectual, por ejemplo: el campo de la historia de las ideas y de la filosofía de la cultura, la filosofía de la historia, la filosofía política, la teoría del conocimiento, la analítica, la ética, entre otras”.
Luis Villoro Toranzo, que se nutrió de la vida mexicana en el altiplano potosino es considerado uno de los más destacados representantes de la filosofía mexicana, siendo su obra una parte indispensable de la filosofía. Villoro murió en la Ciudad de México el 5 de marzo del 2014.

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#4 Tiempos
Historias de valor | Columna de Juan Jesús Priego
LETRAS minúsculas
Una vez, un famoso orador se presentó ante un auditorio muy numeroso para disertar acerca de La dignidad humana y sus fundamentos teóricos (así tituló su conferencia). ¡Pero, ay, tan largamente habló de estos asuntos que muchos asistentes empezaron a bostezar y otros francamente se durmieron! Entonces decidió cambiar de táctica y sacó de su cartera un billete de quinientos pesos, lo agitó en el aire y preguntó con voz tonante:
–¿Alguien quiere este billete?
Los que estaban despiertos levantaron la mano, y los que en ese momento dormían también la levantaron, e incluso más firmemente que los otros, un poco así como los diputados y los senadores la levantan en la Cámara a la hora de las votaciones. ¿Sobre qué van a votar? Sólo Dios lo sabe, pero ellos de todas maneras, para fingir que viven, dan muestras de asentimiento. Pero sigamos con nuestra historia. Era claro que todos querían participar en el dichoso concurso, pero ¿qué tenían que hacer para ganarse esos quinientos pesos?
El orador adoptó un aire misterioso, tiró al billete al suelo, lo pisoteó una, dos y cien veces, cual si bailara sobre él el jarabe tapatío, lo levantó del suelo y volvió a decir:
-El billete ha quedado un poco maltratado, como ustedes pueden ver. Pero si alguien lo sigue queriendo, que me lo diga.
Por demás está decir el revuelo que se armó. ¿A quién le importaba que estuviera maltratado? ¡Todos seguían queriendo aquel billete!
Luego el orador escupió sobre él, lo dobló, hizo con él una bola del tamaño de una pelota de golf y lo enseñó otra vez a su auditorio.
-Quien en tales condiciones siga queriendo este billete no tiene más que decírmelo y se lo daré.
Y he aquí que todos volvieron a levantar la mano.
-Bien –dijo entonces el orador-. Ahora ya están en mejor condiciones de saber qué es la dignidad humana. Cuando el billete estaba liso y crujiente, todos lo querían, pues valía lo que dice en cada uno de sus cuatro ángulos, es decir, quinientos pesos. Cuando lo pisoteé no una, sino varias veces, y quedó manchado con el lodo de mis zapatos, ustedes quisieron tenerlo aún, pues seguía valiendo quinientos pesos: mis golpes, como quiera que sea, no le hicieron perder nada de su valor. Luego lo escupí, pero no por eso ustedes le hicieron ascos. Pues así sucede con el hombre, señores y señoras. El hombre puede ser pisoteado, escupido, humillado; pero, pase lo que pase con él y le hagan lo que le hagan, nunca perderá su valor ni su dignidad.
El auditorio esbozó una sonrisa de comprensión y amabilidad, y el orador prosiguió de esta manera:
-Suceda lo que suceda, ante Dios siempre seremos valiosos e importantes: infinitamente más valiosos que este billete que, por lo demás, sólo vale quinientos pesos. ¿Ahora han comprendido ya en qué consiste la dignidad humana?
Y así acabó aquella conferencia. Espero que, por su bien, el orador haya sorteado entre el auditorio aquel billete, pues, de lo contrario…
Cuando leí esta historia en un libro de cuyo título no puedo acordarme, también yo sonreí. Pero no por el ingenio de este orador, sino porque ya había leído yo en un libro de la antigüedad cristiana una historia parecida.
Una vez –así comienza esta otra historia, mucho más antigua que la primera-, un peregrino fue en busca de un anacoreta para pedirle ayuda y un consejo. Estaba muy afligido por sus pecados pasados y no estaba seguro de que Dios fuera a perdonárselos. “No he sido bueno –gemía, desconsolado-; no he sido trigo limpio. ¿Tendrá Dios compasión de mí?”.
El anacoreta le habló largamente de la misericordia divina, le contó la historia de David y otras muchas tomadas de la Biblia; lo amonestó con graves palabras para que confiara más en la misericordia divina, pero el pobre peregrino seguía mostrándose al borde de la desesperación.
Entonces el santo hombre de Dios le hizo esta pregunta:
-Dime, si tu túnica se rasgara, ¿la tirarías?
-No. Esta túnica es la única que tengo; si se rasgara, la remendaría y volvería a usarla.
-Entonces, fíjate bien –respondió el anacoreta-: si tú cuidas así tus vestidos, que no son más que paño, ¿crees que Dios no va a tener misericordia de uno que ha sido creado a su imagen y semejanza?
El peregrino sonrió lleno de gozo, luego lloró durante unos instantes, emocionado, y por último besó la mano del santo anacoreta: había comprendido la lección. ¡Ahora ya sabía cuál es el valor de la vida humana! Y, dándole las más sinceras gracias, reemprendió su camino…
¿No es ésta una historia bella y profundamente humana? En realidad, me gusta mucho más que la anterior. ¿Crees que, por lo que has hecho, Dios se va a deshacer de ti echándote en el olvido? ¿Crees que Dios se deshace de este modo de sus criaturas? Sí así lo crees, si esto es lo que piensas de Él, déjame decírtelo: aún no lo conoces. Como el billete del conferencista, el hombre puede estar sucio; como la túnica del peregrino, su corazón puede estar roto, pero no por eso a sus ojos vale menos. Tal es, en pocas palabras, el fundamento de la dignidad humana. Y quien quiera fundamentarla de otra manera y con otros argumentos construye sencillamente en el vacío.

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